En abril, la Asociación Española de Distribuidores y Editores de Software de Entretenimiento (aDeSe) publicaba los datos de mercado del 2007. Entonces ya nos dábamos cuenta del importante papel de los videojuegos como alternativa de ocio. El consumo de videojuegos y consolas creció  en España un 50,4%, por encima de la media europea, y llegó a los 1.454 millones de euros.

 
 

 

A pesar de que el sector audiovisual vive sus propias circunstancias, las cifras de negocio siguen siendo elevadas pero eso sí, gracias al protagonismo de los videojuegos que facturan más que música y cine juntos.

 

Es cierto que los videojuegos se van desmarcando cada vez más dentro de las opciones de ocio, y lo más importante, aumenta en simpatizantes e incondicionales. Las opciones van más allá de los videojuegos clásicos de arcade; tenemos simulación, estratégicos, de mesa… para amantes de la ficción, de la Historia,  de la música, del mundo animal, de la cocina… se manejan con un volante, una guitarra, una cámara que permite aparecer al jugador en el juego como personaje, unos micrófonos para cantar e incluso una báscula para hacer deporte… Es un pasatiempo a favor de la tecnología y eso le permite seducir a niños, adolescentes, jóvenes y adultos.

 

Este verano sigue la innovación del sector en Madrid. Se trata de una iniciativa única en Europa, la primera “cinegames”: una sala en la que se puede disfrutar de los estrenos de los últimos videojuegos del mercado desde la butaca. Esta novedad va acompañada de las ventajas que puede ofrecer una gran sala para vivir una de las experiencias más completas en el mundo de los videojuegos y además, de forma colectiva.

 

Los videojuegos siempre han estado cerca de la música y ahora ha sido el cine el que ha servido de inspiración. La “Sala G”, del centro comercial Islazul, se transforma, durante el fin de semana, para que todo el que quiera viva la experiencia más completa en el mundo de los videojuegos. Para hacerlo lo más realista posible, además de los efectos ya conocidos (humo, láser, niebla, flash, luz ambiental con variación de color y luz negra), se incorporan olores y un nuevo sistema de sonido integrado en la propia butaca de cuero con tecnología táctil.

Quedarse en Madrid en verano tiene más alternativas. En los foros, los primeros en probarlo ya dan sus impresiones.