Corrección: Es el próximo viernes 13 (estaba impaciente y ya pensé que era el pasado) se estrena en España la nueva película del director Fernando Meirelles “Blindness“. “A ciegas” es una película basada en la obra del escritor portugués José Saramago “Ensayo sobre la ceguera” publicada en 1995.

"A ciegas" cartel de la película de Meirelles


La adaptación al cine de una obra de Saramago supone un desafío inabarcable incluso para el que sólo imagina cómo se habrá hecho. Sin embargo anticipo que este nuevo proyecto del director brasileño desemboca, con gran acierto del guionista y de la producción, en una obra audiovisual admirable y muy muy muy recomendable.


Aquéllos que hayan leído a Saramago y en concreto “Ensayo sobre la ceguera” sabrán lo que quiero decir. La lectura que ofrece el portugués en sus divagaciones intelectuales y exhaustivas reflexiones, es convexa: un ejercicio intelectual que invita a la meditación y que conduce tranquilamente al escepticismo. Esta novela es inquietante ya que expone una situación límite ante la que el hombre desentierra los instintos más primitivos. Es una parábola de matices filosóficos bastante compleja que sirve de crítica al consumismo. Es Saramago.


Porque toda referencia anterior supone expectativas (buenas o malas), sabiendo que está basada en el reconocido título del Premio Nobel, pueden pasar dos cosas: que decepcione enormemente o que impresione hasta la admiración. Además el séptimo arte tiene una carencia importante frente al arte de la palabra y es algo tan relativo como el tiempo. Y en este caso ésta es la principal cuestión que debe resolver Meirelles ya que frente a la palabra analítica de Saramago el cine debe ser sintético. Lo resuelve. Es Meirelles.


En reiteradas ocasiones había denegado Saramago la venta de sus derechos de autor para una adaptación cinematográfica. Este cauto celo sobre su obra es respetabilísimo y anecdótico a su vez, ya que, según palabras de este autor, después de muchos “no” dijo un “sí” simplemente porque le gustó la cara del productor y el guionista de “A ciegas”: Niv Fichman y Don McKellar. Éstos propusieron la dirección a Meirelles (uno de los que había obtenido uno de los “no”). Saramago vio “Cidade de Deus” y también le salió un “si” y sólo puso  una par de condiciones: que el escenario de la película fuera un país no reconocible para el espectador y que el perro de las lágrimas fuera un perro grande. Por su parte, Meirelles buscó un enfoque alegórico distinto, trabajó con un reparto internacional, rodó en inglés para que fuera más universal y al contrario que el contexto original, creó un escenario contemporáneo para acercarnos a esta apocalipsis.


No tiene sentido explicar el “core” de la obra porque ello es parte de la experiencia de leer la novela. No voy a contar qué pasa porque para eso merece la pena ver la película. No digo más porque cuando no hay nada que decir lo mejor es callarse.