Gracias a la colaboración de Legalarte con Espacio Legal, gracias a Marcelino Tamargo, vamos conociendo a fondo las discutibles cuestiones  que rodean a los contratos de permuta financiera de tipos de interés. Con diferentes denominaciones (IRS, ‘swaps’, clip hipotecario…) fueron comercializados y ofrecidos masivamente por las entidades financieras desde 2007 a clientes que necesitaban financiación resaltando que protegen al cliente de las subidas de los tipos de interés en sus créditos. Si bien, en muchos casos no siempre se facilitó el total de la información ya que la bajada del Euríbor supone lo contrario, protege a la otra parte contratante y por tanto, es el cliente quien paga.

Según Auto de fecha 18 de mayo corresponde al Juzgado de Primera Instancia nº6 de Gijón conocer de los requisitos esenciales para la validez de los contratos incluso cuando en éste, un contrato ‘swap’, como en este caso, se establece someter a arbitraje la resolución de conflictos.

Alegando la falta de jurisdicción de los tribunales ordinarios para resolver un conflicto que estaba sometido a arbitraje, la entidad financiera, BBVA, pidió al juez que remitiera la demanda de nulidad del contrato “Stockpyme II – Tipo Fijo” a la Corte de Arbitraje dependiente de la Cámara de Comercio e Industria de Madrid.

Si bien el juez reconoce que la Ley de Arbitraje obliga a las partes a cumplir con lo estipulado en el contrato e impide a los tribunales conocer las controversias sometidas a arbitraje, considera que la “literalidad” del convenio arbitral obligaba a las partes a resolver por esta vía las discrepancias “que pudieran surgir como consecuencia de la ejecución o interpretación del contrato” pero no las controversias “sobre la ineficacia del propio contrato”.

El juez concluye que “las cláusulas del convenio arbitral, como las de cualquier otro negocio jurídico, deben ser interpretadas con arreglo a las normas generales sobre los contratos que establece el Código Civil“.

Por ello se ha negado la petición de  BBVA de someter al arbitraje la nulidad de un contrato de ‘swap’ solicitada por una pyme. El juez ha resuelto desestimar la petición de la entidad financiera y acepta su competencia para tramitar el litigio al considerar que las cláusulas arbitrales de los contratos están sometidas a la normativa contractual que recoge el Código Civil. Contra el auto cabe recurso de reposición en el plazo de cinco días.

Al denegar esta petición, el juez resolverá ahora la demanda presentada por la pyme, representada por  Marcelino Tamargo, contra el BBVA por “vicios en el consentimiento” en la firma del contrato de ‘swap’ suscrito entre las partes el 4 de abril de 2008.

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