Reproduzco casi en su integridad el artículo del periodista DANIEL TOLEDO en El Confidencial, http://www.elconfidencial.com/comunicacion/2011/10/11/las-televisiones-amenazan-con-dejar-la-sgae-si-no-influyen-en-la-gestion-85700/, y aprovecho para felicitarle por el gran rigor terminológico con el que está escrito:
Como opinión particular, debo añadir que es radicalmente injusto, provoca discriminación, y por lo tanto, no es ajustado a Derecho, que se sienten en el Consejo de SGAE Editoriales Musicales que representan a colosos discográficos internacionales, con mayoría de repertorio extranjero, y en algún caso sin tener siquiera jefes en España, a quienes únicamente interesan los fríos números, y queden excluidas las Editoriales con música 100% española en su repertorio y vinculadas a otras empresas 100% españolas, por mucho que estas sean empresas de televisión.
Señala Daniel Toledo: “Las televisiones aportan casi la mitad de los ingresos de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE). Sin embargo, los Estatutos de la entidad no les permiten entrar en sus órganos de gobierno. Una situación de por sí explosiva que puede estallar ante las elecciones de enero. Y es que según aseguran a El Confidencial fuentes del sector, las cadenas han puesto pie en pared. Hasta el punto de que estudian abandonar la SGAE y crear una entidad de gestión propia si no se atienden sus peticiones para concurrir a los comicios y optar a formar parte de la Junta Directiva. Según calculan estas fuentes, la salida de las cadenas podría reducir en un 40% lo que factura la SGAE por gestionar los derechos en las televisiones.
Lo que más molesta entre las cadenas es el agravio con las majors discográficas, que acaparan la mitad de los ocho escaños habilitados para editores musicales. Warner, Sony, EMI y Universal están representados en la Junta, compuesta en total por 40 miembros. “No tiene sentido que las majors puedan estar y las televisiones no, cuando al final en ambos casos se gestiona un repertorio. Ellas presionaron hace 12 años para lograr una excepción en los Estatutos que les permitiera acceder a los órganos de gobierno. Tenía lógica puesto que entonces los discos generaban mucho dinero para la SGAE. Ahora son las televisiones las que más dejan en comisiones para su mantenimiento”, explican estas fuentes.
El artículo 50 de los Estatutos de la SGAE establece que no podrán ser elegidos para los órganos de gestión de la entidad los “titulares, partícipes o socios de alguna empresa o entidad de cualquier tipo, usuaria habitual del repertorio de SGAE, en un porcentaje igual o superior al 5%”. Una limitación que afecta a las televisiones y, en principio, también a las discográficas. Sin embargo, para estas últimas se arbitra una salida. Y es que sí son elegibles “las entidades de edición, de las que la totalidad o parte de sus acciones o participaciones sean o lleguen a ser propiedad de organismos privados o públicos de fonogramas”.
Fuentes de la SGAE consultadas por este diario explican que, en efecto, los medios de comunicación, como usuarios de repertorio, no pueden postularse como miembros de la Junta Directiva. Sin embargo, también matizan que el artículo 50 se encuentra dentro del bloque normativo que debe revisar la comisión electoral elegida el pasado 20 de septiembre por la asamblea de la SGAE para preparar los comicios de enero. “Es una cuestión que está abierta. De hecho, es una de las tareas que tiene asignada la comisión y será ella quien deba proponer una modificación. Luego, la asamblea respaldará o no lo que se le plantee”, explica un portavoz oficial de la entidad.
Controlar cómo se reparte el dinero
Claro que las televisiones ya maniobran contrarreloj si quieren forzar un cambio en los Estatutos. Sin ir más lejos, Sony tiene un representante entre los tres del colegio de editores que tienen voto en la comisión electoral. ¿Por qué quieren las televisiones entrar en la Junta? “Parece lógico que quieran tener información de lo que está pasando en una casa en la que se dejan tanto dinero y que busquen influir en cómo se reparte”, aseguran estas fuentes, conocedoras del planteamiento de las cadenas. Las televisiones se quejan de que, hasta ahora, todas sus propuestas para resolver el conflicto han chocado con los propios gestores de la SGAE, que directamente han ignorado sus demandas.
“Sorprende cuando las televisiones manejan una catálogo 100% nacional, a diferencia de las grandes discográficas”, subrayan estas fuentes. Dichas peticiones se han canalizado a través de Anaem (Asociación Nacional de Autores y Editores Musicales), organización creada hace cuatro años en la que confluyen los intereses de TVE, Antena 3, Telecinco y cadenas autonómicas como Telemadrid, Canal Sur o la TVG. Cada una de las cadenas puede manejar un repertorio en torno a 300 autores. La escisión de Anaem replicaría el modelo plantado en su día por DAMA (Derechos de Autor de Medios Audiovisuales), que nació en 1999 como una alternativa a la SGAE para gestionar con más transparencia los derechos de autor.
Según consta en el Informe de Gestión y Responsabilidad Social Corporativa de la SGAE correspondiente al año 2010, la organización registró 151,6 millones de ingresos procedentes de los medios de comunicación -televisiones y radios-, un 26% más respecto al año anterior. Una cuantía que supone un 44% del total de la facturación, que se elevó a 341,23 millones de euros. Al margen de la cuantía que la SGAE distribuye a los autores, la organización se financia a través de los denominados “descuentos de administración”. Se trata de tasas destinadas “a compensar los gastos de gestión objeto de la sociedad” no cubiertos por los rendimientos de sus inversiones financieras, las plusvalías en la gestión de sus bienes, las donaciones, etc.”

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