Ayer me rescató mi querida amiga Patricia Ruiz de Navamuel de un montón de pensamientos oscuros nacidos en un día especialmente triste, para llevarme, desafiando las inclemencias meteorológicas, a la Fundación BBVA (Paseo de Recoletos 10), con el fin de visitar la exposición titulada, de manera un tanto equívoca en mi opinión “Obras Maestras del Museo de Montserrat. De Caravaggio a Picasso”.

Sinceramente, al principio no me pareció muy buena idea, porque, sin ánimo de ofender a nadie, los pintores catalanes del “grupo” Nonell, Rusiñol, Meifrén no es que alegren mucho la vida a una… de hecho, con un día tan triste y frío, si después de la visita pusieran un stand de “Bricomanía: córtese Usted mismo las venas”, seguro que más de uno se apuntaría.

Estábamos en esas Patricia y Servidora, cuando surgió el milagro, a la caza del cual siempre los aficionados visitamos estas exposiciones misceláneas: dos cuadros de Picasso titulados “El Monaguillo” y “El viejo pescador”, respectivamente, y vaya por delante que Picasso no es mi pintor favorito ni mucho menos: siempre me ha dejado un poco fría, excepto el “Guernica”, claro.

el-viejo-pescador

Picasso pintó “El viejo Pescador” con ¡¡¡13 años!!!…. de verdad que es de lo más increíble que he visto en mi vida… yo creo que si un hijo mío con 13 años pintase algo de este nivel, pensaría que había sido inseminada por un extraterrestre, o llamaría a un exorcista para que echase un vistazo al niño…. ¡qué pasada, amigos!… ¡qué ojito el de la criaturita, y qué mano!… para encontrar el tratamiento de la luz en la camisa del viejo hay que remontarse a los “grandes”, como el propio Caravaggio, por ejemplo. No exagero: sí es para tanto.

monaguillo

¿Y qué decir de “El Monaguillo”? Sencillamente, sólo se me ocurre el mejor piropo que se puede decir a un cuadro (y tengo alma de albañila para los piropos, según dicen): que me encantaría tenerlo colgado en mi casa para verlo continuamente. Si queréis ver cuadros de Picasso joven, adjunto un link bueno: http://pintura.aut.org/BU04?Autnum=11.104.

Dicho esto, me pregunto: ¿realmente valoramos los españoles el hecho de que se nos facilite el acceso a estas obras de manera gratuita? ¿alguien agradece al BBVA que se gaste el dinero en esto? y quien dice el BBVA, dice Mapfre, que tiene la exposición de Degas al otro lado de la calle, Cajamadrid la de la Primera Guerra Mundial (infinitamente mejor que la del Thyssen, y esta encima no es gratis), etc., etc….. ¿creemos que esto es natural y que tenemos derecho divino a ello? Pues, queridos, si alguien piensa eso es que ha viajado muy poquito….

Es un tremendo defecto de los españoles el no valorar lo bueno que tenemos, que es MUCHÍSIMO, amigos, M-U-C-H-Í-S-I-M-O. Por eso, conviene, además de poner a parir a todo lo que se mueve, agradecer las cosas bien hechas, y valorar el dinero que se gastan las empresas mencionadas y muchas otras (y por favor: que nadie me venga con ese absurdo argumento de “ya nos lo sacan por otro lado”), además de otras cosas como la firma electrónica gratuita emitida por la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, o el brutal nivel de informatización de la Agencia Tributaria o de la Oficina Española de Patentes y Marcas, por ejemplo… y sin olvidar “esos pequeños detalles” como ser protegido por la Policía Nacional y la Guardia Civil (y el que quiera comparar y pasar miedo con los polis que vaya a EE.UU. y cometa un super-delito como fumarse un porro en la calle, por ejemplo), como que nos operen gratis hasta de cambio de sexo, etc., etc… es decir: España es un país EXTRAORDINARIO, y no sólo por la juerga, la comida y los paisajes.

Por cierto: si alguien se anima a visitar la exposición, recomiendo que se fijen especialmente en un Romero de Torres que quita el hipo, los retratos de Ramón Casas, y el cuadro seleccionado como portada del catálogo… ah! y si alguien sabe qué hace un grupo de chinos en un retablo de Berruguete, por favor, que no deje de escribir para contárnoslo, que mi amiga Patricia y yo estamos perplejas…. 🙂

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